Cómo contestar las preguntas más frecuentes en una entrevista de trabajo

11/04/2017 Sofía Riesco

“Háblame de ti", “¿Por qué quieres trabajar aquí?" o “¿Cuál es tu mayor debilidad?" son algunas de las preguntas ‘trampa’ que hay que saber responder durante una entrevista.

imagen Cómo contestar las preguntas más frecuentes en una entrevista de trabajo

A la hora de realizar una entrevista de trabajo, los reclutadores suelen recurrir a una serie de preguntas típicas, por lo que si las conoces puedes saber cómo prepararte ciertas respuestas. Además, podrás deshacerte de los nervios y presentarte de una manera más tranquila.

Desde Top Universities reúnen las preguntas más comunes en una entrevista de trabajo y algunos consejos para responderlas:

1. “Háblame de ti"

Ante esta cuestión evita recitar de nuevo tu currículum, ya que el entrevistador se lo habrá leído previamente. Trata de realizar un breve discurso en el que ‘venderte a ti mismo/a’, aportando tu enfoque personal para el puesto de trabajo y por qué quieres trabajar en esa industria.
Esta pregunta está diseñada para conocer tus ambiciones e intereses y por qué deberían contratarte. La respuesta debe ser breve y concisa, y terminar con una frase que resuma lo que estás buscando.

2. “¿Dónde te ves dentro de cinco años?"

En esta pregunta no debes mencionar a la empresa que te está entrevistando, ya que lo que buscan es saber qué ambiciones tienes, las habilidades que aspiras tener y cómo el puesto de trabajo en cuestión te ayudaría a conseguirlas. Lo que persiguen los entrevistadores es conocer tu motivación por el desarrollo de tu carrera, y si tienes pasión y motivación para lograrlo.

3. “¿Por qué quieres trabajar aquí?"

Esta suele ser una de las preguntas trampa, especialmente si la principal motivación para conseguir el puesto de trabajo es pagar las facturas. Por eso, hay que dejar de lado la parte económica y centrarse en responder qué fue lo que te atrajo de la oferta de empleo. Por ejemplo, si estás interesado en los productos que ofrece la empresa, la cultura que defiende o la oportunidad de progreso profesional que ofrece el trabajo.

4. “¿Qué puedes aportar a la empresa?"

Esta pregunta es clave, ya que te permite exponer tus habilidades, ya sean adquiridas durante la formación recibida o durante la experiencia profesional. También puedes poner como ejemplo las habilidades que requiere el puesto y que tú has puesto en práctica en un contexto diferente.

5. “¿Cuál es tu mayor fortaleza?"

Lo ideal es responder a esta cuestión dependiendo de las necesidades del puesto. Si no se tiene demasiada experiencia profesional, y por tanto no sabes cuáles son tus fortalezas, piensa en lo que demanda el trabajo y en lo que has aprendido durante tus estudios. Por ejemplo, la multitarea, habilidades de organización o pensamiento innovador. Es importante situarse bien entre la línea de la humildad y el exceso de confianza, ya que ambos, en menor o mayor medida, pueden jugar en nuestra contra.

6. “¿Cuál es tu punto débil?"

Al igual que la pregunta anterior, el truco está en responder con las habilidades que te gustaría desarrollar para mejorar tu carrera profesional. Es la oportunidad para abordar los agujeros del currículum que puedes suplir con la motivación para superarlos. La clave está en ser honestos y demostrar que se tiene disposición para mejorar, lo que a su vez mostrará a los empleadores fuerza, ambición y autoconocimiento.

7. “¿Cuál es tu mayor logro?"

El mayor logro puede ser desde un proyecto estudiantil a un logro personal. Sea cual sea el caso, hay que asegurarse de que las habilidades que se muestran con este logro están relacionadas con el puesto de trabajo al que se opta. Puedes comentar las dificultades a las que te enfrentaste y cómo las superaste, y los resultados que obtuviste.

8. “¿Tienes alguna pregunta?"

A esta cuestión hay que procurar evitar responder con un no. Siempre hay que tratar de preguntar algo al final de la entrevista para mostrar iniciativa e interés por el puesto. Durante la entrevista trata de recordar alguna duda que quieras resolver, y si no tienes ninguna, puedes preguntar sobre las responsabilidades que tendrías en ese puesto o el equipo de trabajo con el que contarías. Pero si todas las cuestiones han sido resueltas, puedes responder al entrevistador que ya se han cubierto todas tus preguntas durante la entrevista.

  
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