¿Qué es el networking?

Redacción

La red de contactos es uno de los pilares clave para encontrar trabajo. Si estás buscando empleo, debes saber cómo utilizarlos.

El networking es la gestión o utilización del network o red de contactos con el objetivo de compartir recursos u obtener información. Es un proceso natural que puede surgir en cualquier circunstancia: tomando un café, en una reunión con un proveedor, en el gimnasio… En definitiva, se trata del contacto entre personas que pueden ayudarse para satisfacer mutuamente sus necesidades.

A pesar de que en España la consideración del networking se sigue ligando todavía al concepto de ‘enchufismo’, no es más que una visión reduccionista, demostrándose cada vez más que la red de contactos es una de las mejores aliadas a la hora de buscar nuevas oportunidades profesionales.

El networking es una relación bidireccional donde ambas partes aportan valor. Al contrario de lo que puede pensarse, se trata de la búsqueda de información valiosa y relevante, no de pedir trabajo directo o vacantes, es decir, los contactos no proporcionan un empleo, sino la información que ayudará a conseguirlo. Además, es importante tener en cuenta que una empresa no contrata a alguien si no existe una necesidad real y si el candidato en cuestión no aporta el perfil y valor requerido.

En palabras de Natalia March, directora de Operaciones de Lee Hecht Harrison, “activar la red de contactos acelerará la incorporación a un nuevo proyecto profesional, ya que permite acceder a información sobre el mercado, tendencias y oportunidades. Estos contactos están al alcance de todos, funcionan y ayudan a cualquier candidato. Pero es muy importante manejarlos con destreza y gestionarlos adecuadamente para diferenciarse de otros candidatos en un proceso de selección".

¿Cómo hacer networking?

Lo primero es planificar una estrategia y tener claro lo que se quiere conseguir. Para empezar a construir la red de contactos, hay que plantearse un objetivo. Después, es muy importante definir el tipo de personas que pueden ayudar a conseguir el objetivo, es decir, a quién incluir en la red de contactos para alcanzar el propósito.

¿Qué cantidad de contactos puede tener un profesional a su alcance? Si tiene cierta experiencia, puede llegar a tener entre 1.500 y 3.000 contactos. Es necesario rastrear entre amigos, familiares, antiguos clientes, ex compañeros de trabajo, etc. Una vez identificados, hay que cuidar la red que se elabora, comunicando avances y aportándoles información que les pueda resultar interesante.

Para trabajar efectivamente el networking se debe tener un mensaje claro y conciso que transmita cuál es el objetivo final, el valor añadido y en qué te puede ayudar la otra persona.

Una red de contactos eficaz no se puede construir en un día. En este sentido, es importante aprovechar los momentos de éxito laboral y las oportunidades que brinda el hecho de estar empleados. En ese contexto es cuando hay que empezar a alimentar el networking día a día y convertir en un hábito la incorporación de nuevos contactos dentro de nuestro ecosistema de trabajo.

Identificar y generar oportunidades es esencial para crear contactos: la capacidad de ver y ser vistos en congresos, ferias, eventos, colegios profesionales, comunidades virtuales... todos son lugares propicios para conseguir aliados. La meta final será la creación de nuevos contactos que ayuden a encontrar en un futuro un nuevo puesto de trabajo e incluso llegar a la oferta antes de que salga al mercado.

Consejos para mantener una red de contactos

Para que la red de contactos sea efectiva y sostenible, es necesario saber utilizarla correctamente. Lo principal es interaccionar con las personas de la red periódicamente y hacer que no se enfríe el contacto. Puede ser a través del correo electrónico, redes sociales o cara a cara. Para este fin, hay que calibrar y encontrar el equilibrio para mantener estas relaciones, de tal forma que la red de contactos tenga en mente a un posible candidato cuando surjan oportunidades.

Se deben buscar espacios propicios para el beneficio mutuo: comunicar metas y éxitos, pero también pensar en el interés del interlocutor. Esta dimensión bidireccional de la gestión del networking implica que la red de contactos necesita ser cuidada y alimentada, manteniéndola al tanto de progresos y aportándole también información de utilidad.

La falta de seriedad, de compromiso y la ansiedad son enemigos del networking. Si los contactos se están implicando con un profesional, necesitan tener la tranquilidad de saber que no les dejarán en mal lugar y que se actuará con respeto y compromiso, incluso cuando la propuesta no esté 100% alineada a los intereses. Por tanto, no se deberá recomendar nunca a una persona de la que no se tenga plena constancia de su valía profesional.

Asimismo, no es aconsejable presionar y exigir demasiada responsabilidad a nuestra red de contactos, puesto que, aunque la intención sea ayudar, si el objetivo no está a su alcance, se sentirán frustrados por no poder darlo y se corre el riesgo de que acaben evitando la relación.

Desde Lee Hecht Harrison proponen siete claves para el éxito en la construcción de una sólida red de contactos:

1. Generar una base de datos propia, basada en los intereses y objetivos de cada uno.
2. Tener a mano información concreta y clara sobre los contactos que se mantienen. Tan importante es tu objetivo como lograr aportar valor en los objetivos de tus contactos.
3. Se trata de un canal excepcional para transmitir la marca personal.
4. La proactividad es un punto clave en el proceso.
5. Utilización de redes sociales adaptadas a tu objetivo.
6. La comunicación, si se produce, habrá de ser veraz, transmitiendo así seguridad.
7. Escuchar más, hablar menos. Preguntar, cuidar de los detalles, mostrar interés y respeto.

Fuente: Comunicación Adecco/Lee Hecht Harrison

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