El desarrollo de alternadores y transformadores que permitían disponer de una energía limpia y fácil de transportar a grandes distancias, permitió un avance espectacular de las costumbres energéticas del planeta, hasta el siglo XX resueltas por combustibles naturales como el carbón, el petróleo y... ver +
el gas.
De la producción mundial cero de energía eléctrica en 1900, se pasó a 400.000 millones de kWh en 1915, y en 1960 se superaban ya los dos billones, duplicándose prácticamente en seis años.
La potencia instalada en los países europeos a mediados de la década de los ochenta es del orden de 400.000 MW, de los cuales el 10% están instalados en España, siendo la punta máxima de consumo en un día del orden de 450 millones de kWh.
De toda la energía eléctrica consumida, el 75% aproximadamente, se convierte en energía mecánica destinada a la producción de fuerza motriz mediante motores eléctricos, el resto se transforma principalmente en luz y calor.